Aunque creamos que es imposible, ahorrar en la factura de la luz es fácil si sabemos cómo hacerlo. Para ello, sólo hay que tener en cuenta algunos aspectos en nuestro día a día.

¿Cómo ahorramos en la factura de la luz?

La mayor parte de las veces, la factura de la luz asciende a precios desorbitados por desconocimiento. No sabemos qué es mejor para nuestro hogar o tenemos descuidos tontos. Por eso, es importante que atendamos a los siguientes consejos:

Utiliza luces de bajo consumo

Las bombillas no son una gran fuente de consumo, pero podemos hacer que éste sea incluso menor. Si utilizamos bombillas de LED, apostaremos por un uso eficiente y duradero. ¡Y mucho más barato!

Desenchufa lo que no uses

Los aparatos electrónicos consumen energía aunque no los utilices. Por ello, es importante que los desenchufes si no estás haciendo uso de ellos, especialmente cuando te vas de casa durante un largo período.

Regula la calefacción

Cada grado por encima de la temperatura ideal (19-21 ºC) supone un aumento del 7% en el consumo total. Por esta razón, recomendamos que, para beneficiar la propagación del aire caliente, coloquemos los radiadores en zonas con espacio.

Cuidado con las luces encendidas

Sólo debes encender las luces si es necesario. Durante el día, aprovecha la luz del día para iluminar tu hogar, abriendo cortinas o persianas. Y cuando enciendas una luz, ¡no te olvides luego de apagarla cuando ya no estés en esa habitación!

Controla la potencia contratada

Si tienes contratado un alto número de kilovatios, mayor será el importe de la factura. Por este motivo, es recomendable que sepas cuáles son las necesidades de tu casa para, así, contratar la potencia realmente necesaria. Como dato, debes saber que cada 1,15 kilovatios implican unos 50 euros anuales. Si tienes dudas, puedes llamar a tu compañía para que te informe.