Con la llegada del fin de las vacaciones muchos padres se empiezan a preguntar qué hacer con los hijos durante todo el verano, quién los cuida, dónde dejarlos.

Los campamentos de verano son una manera estupenda de que los más peques se lo pasen bien y además aprendan. Los beneficios de ir a un campamento son varios:

  • Se relacionan con otros niños, aprenden a trabajar en equipo, se fomenta el compañerismo y el respeto. Es una buena manera de inculcarle a tu hijo todos estos valores de una forma divertida.
  • Se fomenta su autonomía e independencia, ya que tienen que aprender a tomar decisiones y asumir responsabilidades que en su hogar no hacen. Al salir de su círculo de confort, los niños aprenden a valerse por sí mismos y a desenvolverse ellos solos.
  • Se fomenta la creatividad, mejoran las habilidades de comunicación y aprenden una manera práctica y no teórica. Durante estas estancias estarán aprendiendo sin apenas darse cuenta y, lo mejor de todo, divirtiéndose.
  • Viven experiencias nuevas y hasta entonces desconocidas. Salir de sus rutinas, al igual que tú sales de las tuyas es importante.

A la hora de escoger campamento para tus hijos existen muchas opciones. Por un lado, puedes escogerlo por el tipo de actividades, ya que ahora mismo existen campamentos específicos de música, arte, ciencias, de inglés…Pero también, puedes escogerlo dependiendo de dónde quieras enviar a tu hijo: al campo o a la montaña o, por el contrario, quedarse en la ciudad y realizar un campamento urbano.

Además de los tipos de campamentos existentes, también hay que fijarse en otros aspectos como la edad del niño, sus gustos y el estar fuera de casa. La edad es un factor importante a la hora de elegir un campamento, ya que no es una guardería y no estarán tan pendientes del niño como en la escuela. Los gustos son importantes porque si la primera vez que envías a tu hijo fuera no lo disfruta, no querrá volver.

Para finalizar, te recomendamos que te informes bien sobre el campamento, sus monitores, actividades, fechas y demás datos que te pueden ser de utilidad para escoger uno para tu hijo. Pero también, no te olvides de su seguridad, nunca se sabe cuándo se puede poner enfermo o necesitar asistencia sanitaria.