Separación de bienes o gananciales

Hace unos años preguntar si la gente se casaba en separación de bienes o en gananciales no era muy habitual. Pero, cada día es más normal hacerse esa cuestión. Vamos a explicar a grandes rasgos qué diferencia a uno de otro.

Régimen de bienes gananciales

Cuando se contrae matrimonio, el régimen habitual que se aplica en casi todas las Comunidades Autónomas, si no se dice lo contrario, es el régimen de bienes gananciales. Básicamente consiste en que ambos cónyuges deciden crear un patrimonio común desde el momento en que se casan. Esto quiere decir que los beneficios que se obtengan desde la fecha de la unión serán de las dos partes por igual. A todos los efectos son una sociedad común.

Al tener este régimen, ninguno de los dos podría vender algún bien sin la autorización de la otra parte.

En el régimen ganancial existen dos tipos de bienes: los privativos y los gananciales.

Los bienes privativos son los que pertenecen exclusivamente a uno de los cónyuges y esto se debe a que ya eran suyos antes de comenzar la unión. También pueden ser bienes que hayan sido donados, fruto de una herencia o regalados a uno de los dos después de la unión.

Los bienes gananciales son aquellos que han sido obtenidos por el trabajo o negocio de los cónyuges, todo aquello que se haya comprado con dinero en común o, también, las rentas, frutos o intereses que se produzcan de los bienes privativos y de los gananciales.

Régimen de separación de bienes

Si cuando se contrae matrimonio se acuerda firmar una separación de bienes quiere decir que ambos cónyuges deciden administrar de forma separada el patrimonio de cada uno. Esto también se aplica en lo adquirido conjuntamente.

Hay que tener en cuenta que en este régimen los dos cónyuges deben contribuir al sostenimiento de las cargas matrimoniales y lo deben hacer en proporción a sus respectivos recursos económicos.

Por otro lado, las obligaciones que cada uno contraiga durante el matrimonio son exclusivas de cada uno y no afectan a la otra persona.

¿Qué régimen crees que se adapta mejor a vuestras necesidades?