El verano está en pleno auge, días de vacaciones para muchos y sufrimiento acalorado de otros que siguen trabajando o han vuelto a la rutina tras disfrutar de su descanso. ¿Y qué es lo que apetece realmente cuando el sol calienta que es una barbaridad? Pues darse un chapuzón en la piscina o en el mar, sumergirse en el agua y no salir hasta que la piel de los dedos se nos quede como “garbancitos”. La felicidad cuando el termómetro marca 40 grados es refrescarse con agua fría, sin duda, pero, como todo en esta vida, incluso en lo divertido hay que estar atento, tener cuidado y no perder nunca el respeto al agua y a las actividades que en ella se realizan.

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Diversión siempre con precaución

Una excursión a un pantano, a una laguna, a un río… una jornada de playa con amigos, con familiares… llevar a los niños a la piscina, ir con tu pareja a darte un remojón… cualquiera de estos planes suena a verdadero placer. Y lo es, sin duda, pero hay que tener en cuenta que las actividades en el agua conllevan sus riesgos: caídas, golpes e incluso ahogamientos, se suceden todos los veranos con casos de menor y mayor gravedad.

La ESCUELA SEGOVIANA DE SOCORRISMO  y AETSAS (Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo) ha puesto en marcha un proyecto, dirigido por Luis Miguel Pascual, que recopila datos sobre el problema real del ahogamiento en nuestro país, para concienciar del problema y lanzar campañas de prevención. Entre los datos del año pasado, podemos ver que se produjeron 588 incidentes de ahogamiento, de los cuales, 335 se registraron como fallecimiento, 26 de ellos eran niños menores de 14 años.

Son datos alarmantes, sin duda, por lo que lo mejor, siempre es prevenir antes que lamentar. Siguiendo unas pautas sencillas y, como debería ser habitual, aplicando el sentido común, el menos común de los sentidos según algunos, nos protegeremos a nosotros mismos y a los demás.

Recomendaciones para evitar accidentes en playas y piscinas

Si aplicamos la lógica, como decíamos más arriba, hay comportamientos que debemos tener a toda costa, sobre todo relacionadas con niños: no dejarles nunca sin vigilancia, no perderles de vista ni siquiera porque haya niños mayores que les puedan cuidar, los adultos son los responsables de los pequeños y no hay que dejar de observarles ni un solo segundo. Hay que proveerles de manguitos, flotadores, etc. y hacerles ver que nos tienen que avisar cada vez que quieran meterse en el agua si ya tienen edad para comprenderlo. También los adultos corremos riesgos si no nos andamos con cuidado. Pero lo mejor siempre es que sean los expertos los que nos asesoren y nos dejen claro qué debemos y no debemos hacer. En este caso, hemos recurrido a El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para que nos marque las pautas a seguir y estas son algunas de sus recomendaciones más importantes:

  • Bañarse siempre en lugares vigilados por socorristas. Meterse en la piscina o en el mar de noche, por ende, es muy peligroso porque nadie nos verá en caso de sufrir algún problema.
  • Si no sabemos nadar o no lo hacemos demasiado bien, utilizar un chaleco salvavidas cuando nos demos un baño o practiquemos algún deporte acuático, nunca confiarnos.
  • Evitar el consumo de alcohol antes de realizar actividades acuáticas y respetar lo que nos pedían nuestras abuelas, incluso nuestras madres: hacer la digestión. Después de comer, esperar dos horas antes de meterse en el agua y comprobar siempre la temperatura antes de sumergirse.
  • Las banderas en las playas no están solo para adornar y darle color al paisaje, hay que conocer qué significa cada color y respetarlas.
  • Cuidado con lucirse tirándose de cabeza desde lugares altos si la profundidad del agua no es suficiente o no sabemos si hay obstáculos desconocidos que nos pueden hacer daño en el momento de la entrada al agua. Estas destrezas, para los especialistas de cine, que lo hacen con toda seguridad.
  • Si nos sentimos cansados o con frío, no forzar nunca, salir rápidamente del agua.

Disfrutar del agua y los deportes acuáticos con toda seguridad está en nuestras manos. Un poquito de precaución para no encontrarnos con problemas, una buena comida en el mejor chiringuito con vistas al mar, un helado viendo atardecer, la tumbona más cómoda de la piscina y la mejor compañía harán que este verano sea el mejor de todos.