Lluvias, nevadas… en esta época es necesario que tomemos una precaución extrema cuando cojas tu coche: Te ofrecemos unas cuantas claves para que en invierno, conduzcas seguro.

Pero, ¿cómo conduzco seguro?

En primer lugar comprueba que los neumáticos estén en un estado perfecto. Con el agua y el granizo es mucho más fácil que el coche patine. Los neumáticos en buen estado ofrecen un dibujo ideal para el agarre en superficies poco adherentes. Debes fijarte en el sistema de refrigeración, los niveles de líquido anticongelante (añadir también al líquido limpiaparabrisas), aceite, líquido de la dirección. Comprueba también todas las luces, frenos y escobillas.

En muchos casos, un temporal te puede sorprender de forma fortuita, con el consiguiente riesgo de sufrir un accidente de tráfico por no actuar de manera correcta, o incluso, por no llevar los accesorios adecuados y necesarios para circular por un pavimento con poca adherencia.

Debes hacer un uso correcto y responsable del cinturón de seguridad y en caso de nieve o hielo todavía más, ya que la falta de adherencia en estas situaciones puede provocar una pérdida de control del vehículo y un desplazamiento por el automóvil en caso de colisión. Esto te puede traer consecuencias muy graves. Es muy importante que lleves cadenas en tu coche, sobre todo si circulas por carreteras de montaña.

Tienes que conducir de manera suave y segura y adecuar la velocidad a las condiciones meteorológicas del momento. Es peligroso que realices cambios de sentido bruscos y des volantazos, porque puedes perder el control del automóvil. Debes extremar la precaución con el freno en una situación meteorológica adversa. Nunca tienes que hacerlo con las ruedas fijas y rectas. Hazlo con las ruedas giradas de manera paralela hacia la derecha o hacia la izquierda.

No lo olvides y evita cualquier descuido al volante: en invieno, ¡conduce seguro!