Acaba de empezar el año y es el momento apropiado para proponerse nuevos propósitos, como incorporar hábitos saludables a tu rutina.

Cuando llevamos una vida sana nos encontramos mejor con nosotros mismos. Los demás también lo suelen notar: el buen humor se apodera de ti. Por eso, es aconsejable tener hábitos saludables desde que suena el despertador hasta que nos vamos a dormir de nuevo:

Levántate con tiempo. Las prisas no son buenas para nada. Disfruta de un buen desayuno, que contenga fruta, lácteos y cereales. Tómalo relajado y aprovecha este momento para organizar tu jornada. El orden te alejará del temido estrés.

Practica algo de deporte. Propóntelo y hazlo ya. No busques excusas…Prepara la ropa del gimnasio o de la piscina el día antes y déjala a la vista. No olvides que las escaleras pueden ser buenas aliadas para colaborar en tu mejor formación física.

Incorporar a tu vida una alimentación sana, llena tu nevera de hortalizas y fruta. Toma estos alimentos por lo menos cinco veces al día. Cuando prepares la comida para llevarla al trabajo, procura no tener hambre. De esta manera, menos cantidad de alimentos te parecerá suficiente. Márcate la rutina de hacerlo siempre después de cenar o de desayunar.

Bebe más agua. Intenta beber agua como una costumbre asociada a otras rutinas. Por ejemplo: acompaña tu desayuno con un buen vaso de agua. Beberla por la mañana potenciará mucho más tu metabolismo. A la hora de tomar un café, bebe otro vaso…te resultará mucho más fácil si te fijas los momentos para tomarla. Intenta que sean, como mínimo, dos litros al día.

No esperes más: tus días serán más livianos si incorporas, entre otras, estas rutinas saludables a tu vida. Pronto notarás que no podrás prescindir de ellas.