Cuando, por primera vez, se nos presenta la oportunidad de alquilar una vivienda de nuestra propiedad todas las dudas, habidas y por haber, habitan en nuestra mente. Nadie desea que algún desconocido acampe en nuestro hogar sin que exista una protección tanto del inmueble como de nosotros mismos. Por ello, es imprescindible firmar un contrato de alquiler en el que tanto el arrendador como el arrendatario estén protegidos y no pasar por alto estos consejos:

shutterstock_336234668

  • Partes del contrato: Deben aparecer los nombres y DNI tanto del arrendador como de todos los inquilinos que van a residir en el inmueble.
  • Descripción de la propiedad: Esto es simplemente una dirección postal y un número. Sin embargo, en algunos casos, puede ser conveniente descripciones más detalladas.
  • Cantidad de la renta: Debe de aparecer la cantidad a pagar en euros.
  • Copia del Certificado de Eficiencia Energética: El propietario debe presentar durante la firma del contrato una copia de este certificado, regulado en el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril.
  • Cobro de la renta: se debe concretar el día del mes en que el pago de la renta se haga efectivo.
  • Depósito de garantía: deben especificarse la cantidad del depósito de garantía y los términos para su devolución al inquilino.
  • Ocupantes del inmueble: aunque está claro que los huéspedes suelen estar permitidos en un alquiler; conviene señalar en el contrato que la visita será por un tiempo determinado
  • Mascotas: se debe especificar cuándo puede permitirse o no una mascota.
  • Reparaciones por el arrendador: se debe aclarar que las reparaciones son responsabilidad del arrendador.
  • Daño a los edificios: se debe especificar si el arrendador o el inquilino son responsables de los daños a la propiedad.
  • Derecho de entrar: se recomienda incluir una cláusula por la que se permita al arrendador entrar e inspeccionar la propiedad mediante una notificación que sea comunicada en tiempo suficiente.
  • Término del arrendamiento: se debe indicar cuándo se inicia y termina el convenio de alquiler, haciendo una descripción de cuándo y cómo el dueño del inmueble puede dar por finalizado el alquiler y los motivos que le pueden llevar a hacerlo.

Nuestro seguro de alquiler hará que te sientas más protegido a la hora de alquilar tu casa sin preocuparte por los problemas que te puedan surgir ya que con una simple llamada, un equipo de profesionales se pondrá manos a la obra.