En verano se debe tener especial cuidado con la alimentación de los más pequeños de la casa. Durante estos meses de calor, suele ser bastante normal que los niños prefieran beber a comer. Es por este motivo, que se debe prestar especial atención a la alimentación durante estos meses.

Otros factores a tener en cuenta durante el verano son los cambios de horarios y la tipología de las comidas. En vacaciones se lleva un horario más relajado y se come más veces fuera de casa que en el hogar. Todos estos cambios pueden afectar a la alimentación de tu hijo.

¿Cómo alimentarse bien en verano?

Lo primero y fundamental para que tu hijo lleve una alimentación variada y saludable durante el verano es que tú, como padre, la lleves también. Debes de ser un ejemplo a seguir. Ya se sabe que los niños suelen repetir los hábitos que ven, por tanto, intenta comer sano y variado para que tu hijo lo haga también.

el verano es que tú, como padre, la lleves también. Debes de ser un ejemplo a seguir. Ya se sabe que los niños suelen repetir los hábitos que ven, por tanto, intenta comer sano y variado para que tu hijo lo haga también.

Ayúdales a realizar entre cuatro y cinco comidas al día. Deben comenzar con un buen desayuno que les aporte la energía para comenzar el día con buen pie. Si puede ser, sería conveniente que tomasen algo a media mañana, antes de la comida. Por último, no hay que olvidarse de la merienda para que la cena no sea tan copiosa.

Aprovecha el verano con sus frutas y verduras frescas para que los más pequeños se refresquen a la vez que comen. Además, les estarás aportando una fuente de vitaminas y nutrientes esenciales muy beneficiosos para su correcto desarrollo.

Otro factor a tener en cuenta es intentar respetar los horarios lo máximo posible. Sabemos que puede ser difícil en verano, pero cuanto menos les descuadres, mejor comerán.

Con estos sencillos consejos, conseguirás que tu hijo se alimente de maravilla durante este verano. Recuerda, la salud es lo primero.