Las redes sociales nacieron con el fin de conectar a personas de distintos puntos, cercanos y lejanos, a través de conversaciones, publicaciones, fotografías, vídeos…; un nuevo concepto de “relación” surge, esta vez virtual.

Sin embargo, en esta plataforma 2.0, las “amenazas” se han convertido en un verdadero problema. Es por ello que resulta de vital importancia que enseñemos a los más pequeños los peligros con los que pueden encontrarse; la información es poder.

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El límite de la edad

Como padres, tenemos la obligación de decidir cuándo están preparados nuestros hijos para utilizar las redes sociales, por mucho que puedan llegar a insistir. Aunque, en España, la edad mínima para tener acceso es 14 años, nuestros hijos pueden mentir con su edad, por lo que debemos tener cuidado. Éste es el primer paso. 

La privacidad es imprescindible

Es necesario que los niños entiendan que no hay nada más importante que la privacidad. Los perfiles públicos pueden suponer un problema si otro usuario utiliza información con un fin nada bueno.

En este mismo sentido, es importante que nunca compartan información personal que pueda suponer un problema, sobre todo, cuando se trata de desconocidos. Vigila que nunca acepte a extraños en sus redes sociales.

El cyberbullying: otra forma de acoso

Cada vez son más los casos de adolescentes que se ven afectados por las burlas y acoso continuo de conocidos y desconocidos a través de las redes sociales.

Es recomendable que nos aseguremos de que nuestros hijos están a salvo, no sólo en la vida real, sino en las redes sociales. El poder de éstas es inimaginable y ya no basta con saber que todo está bien en el colegio.

“Sexting” y “grooming”: ¿qué son? 

  • Sexting: consiste en enviar fotos o mensajes con contenido sexual explícito, sobre todo, a través del móvil
  • Grooming: se trata de una práctica llevada a cabo por adultos que consiste en entablar una relación de “amistad” con niños en redes sociales con un objetivo puramente sexual

Son dos prácticas cada vez más frecuentes en las redes sociales y, por ello, es importante que haya comunicación con nuestros hijos para saber que no corren ningún peligro.

 

Con todo, lo importante es que nuestros hijos entiendan que las redes sociales tienen sus ventajas, pero también sus peligros, y, en todo momento, debemos hacer todo lo posible por que su experiencia en ellas resulte gratificante. Porque no sólo depende de ellos.