Vivimos en un mundo en el que estamos conectados las 24 horas al día, no podemos desconectar y, muchas veces, no queremos hacerlo.

A todo el mundo le pasa que cuando se le estropea el móvil, el ordenador, la Tablet o cualquier otro aparato, tiene la sensación de que le falta algo o se está perdiendo algo. Internet es adictivo. Prácticamente todas las personas disponen de un teléfono inteligente desde el que se pueden conectar a Internet, ya sea para recibir emails, hacer una videollamada, revisar las redes sociales, leer el periódico, hablar con los amigos…hoy en día puedes realizar muchas acciones con tu smartphone. Los avances están bien, pero con cabeza.

Por supuesto que la digitalización es todo un avance, pero como todo, tiene sus efectos negativos y estos son los que debemos controlar. La adicción a Internet y a estar las 24 horas al día conectado para no perderse nada es uno de los efectos negativos de la hiperconexión. Lo que se debe hacer es gestionar bien la conexión y no vivir pegados al smartphone.

Cuando se reduce el tiempo de conexión al smartphone, se producen beneficios para el cerebro y el cuerpo. Por una parte, se reduce el nivel de ansiedad asociado al uso compulsivo del dispositivo móvil. Hay que aprender a controlar el uso de los aparatos para disminuir la ansiedad. Por otro lado, el reducir la ansiedad provocará que se reduzca el nivel de estrés, ya que facilita la relajación. Para finalizar, la desconexión digital provoca una mayor conexión con el mundo real, fomentando la interacción con otras personas cara a cara y no a través de una pantalla.

La desconexión no tiene que ser durante largos periodos de tiempo. Por ejemplo, serviría si todas las noches antes de irte a la cama evitas la costumbre de estar durante largo rato pegado al móvil y empiezas a no utilizarlo. Además de desconectar, te facilitará tener sueño de mayor calidad y durante más tiempo. Otro momento ideal para desconectar sería durante las vacaciones. Aprovecha esos días para no mirar el móvil, ni estar pendiente de noticias, emails, actualizaciones…lo mejor es descansar y desconectar. Desde aquí, te animamos a practicar la desconexión y a mejorar tu salud.