Dicen que unos tienen la fama y otros el provecho, y, mientras tememos la cuesta de enero, la de septiembre nos hace pasar estragos; los gastos estivales y la vuelta al colegio de los pequeños tienen un importante efecto en nuestra economía.

Stressed woman at home checking expensive electricity and household bills, home finance concept

Por eso, hoy os ofrecemos consejos imprescindibles para hacer frente a esos gastos que llegan casi sin darnos cuenta:

¿En qué gastas el dinero?

Uno de los métodos más eficaces, por muy sencillo que parezca, consiste en apuntar a qué destinas tus ingresos. De esta forma, podrás determinar qué gastos son prescindibles en tu día a día y analizar la evolución mensual de los mismos. ¡Verás que el ahorro es evidente!

¿Eres consciente del malgasto en casa?

Es importante que tengas en cuenta que, en muchas ocasiones, las facturas mensuales ascienden a cifras inesperadas por no apagar las luces al salir de una habitación o no cerrar el grifo cuando no nos hace falta.

¿Aprovechas las ofertas?

Utilizar cupones de descuento y promociones es una buena forma de ahorrar, aunque sea poco a poco. Con el boom del mundo digital, cada vez son más las opciones, como Lets Bonus o Groupon.

¿Utilizas el transporte público?

Uno de los mayores gastos en la familia proviene del uso del coche y su consiguiente gasto de combustible. Puedes informarte sobre los bonos mensuales que ofrece el servicio de transportes de cada ciudad para ver si es más rentable.

¿Tienes muchos “vicios”?

El tabaco, salir de fiesta continuamente o comprar ropa de nueva temporada son sólo algunos de los “vicios” que merman nuestros ahorros mes a mes y, en algunos casos, cada día. Sin embargo, hay otros productos y servicios que resultan necesarios en nuestra vida. ¡Hay que tener prioridades!

 

En santalucía, sabemos que ahorrar puede ser una tarea ardua, pero no es imposible. Por eso, tratamos de ayudarte con nuestros seguros de ahorro, para que disfrutes de tu día a día sin necesidad de privarte de todo aquello que quieres. Porque la vida no está hecha para vivir con límites.