¡Se acabó el verano! Toca volver al trabajo, a la rutina diaria, al cansancio después de tanto tiempo de vacaciones… y a hacer ejercicio.

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Según el doctor Jorge Goldberg, hacer ejercicio reduce el riesgo de muerte prematura, reduce la ansiedad y mantiene tus músculos y huesos sanos, entre otros muchos beneficios, así que no lo pienses más y pon atención a los consejos que te ofrecemos para recuperar el hábito de hacer ejercicio.

Proponte un objetivo

Tener metas nos motiva a la hora de llevar a cabo cualquier actividad. No importa si tu objetivo es adelgazar, ganar musculatura o sentirte bien contigo mismo. Lo importante es que seas constante y te esfuerces cada día para conseguirlo.

Ve poco a poco 

No quieras volver al nivel que tenías antes de las vacaciones en un solo día. Debes ir poco a poco, acostumbrando al cuerpo hasta que alcance el ritmo e intensidad que tenías antes de las vacaciones. ¡No te agobies si ves que los primeros días no puedes tanto!

No te olvides de calentar 

Durante las vacaciones, el cuerpo se acostumbra a ser sedentario, con lo que es imprescindible que, antes de comenzar los ejercicios cada día, realices estiramientos para que tu cuerpo esté preparado.

Fija una rutina semanal 

En la misma línea que las metas, puedes establecer un calendario que refleje los ejercicios a realizar y los tiempos o pesos que quieres superar. De esta forma, podrás adaptarte poco a poco sin necesidad de agobiarte.

Busca a alguien con quien hacer ejercicio

Si crees que hacer ejercicio solo puede ser aburrido, encuentra a un compañero con quien no te resulte tan pesado ejercitarte cada día. El tiempo hablando pasa mucho más rápido.

No todo es correr o máquinas

Puedes buscar otras actividades que te gusten más: bicicleta, spinning, zumba, natación…; actividades que pueden ser más entretenidas para ti y que, de igual forma, te ayudarán a estar en forma.

Con todos estos consejos, la vuelta al ejercicio no te resultará tan pesada. La clave de todo es encontrar la motivación que necesitas para hacer de tu vida una mucho más sana; el resto es pan comido. ¡A por ello!